El sueño espacial se va haciendo realidad

Por LUO YAO

A las 17:38 horas del 11 de junio pasado, despegó, exitosamente, la nave espacial con los astronautas Nie Haisheng, Zhang Xiaoguang y Wang Yaping desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, en la provincia noroccidental de Gansu. Se trata de la quinta misión espacial tripulada, después de la primera, que tuvo lugar en 2005.

20 de junio do 2013. La primera clase desde el espacio ofrecida por Wang Yaping.

La Shenzhou-10 tiene como “misión principal probar y aplicar la tecnología de acoplamiento al módulo espacial Tiangong-1”, indicó, Zhou Jianping, jefe de diseño del Programa Espacial Tripulado,. El viaje duró unos 15 días y tuvo como objetivo la construcción de un sistema aplicable para transportar astronautas y suministros a los módulos orbitales, lo que favorecerá el estudio avanzado del laboratorio espacial y el establecimiento de una estación espacial en el futuro.

Los astronautas

La misión de la Shenzhou-10 fue llevada a cabo por los astronautas Nie Haisheng, Zhang Xiaoguang y Wang Yaping. Con excepción de Nie, quien pudo ir al espacio con la Shenzhou-6, ocho años antes, los dos restantes habían sido recientemente elegidos.

La primera astronauta de la generación de 1980, Wang Yaping, nació en Yantai, provincia de Shandong. En 1997, con 17 años de edad, se convirtió en miembro de la séptima generación de mujeres pilotos. Wang cuenta con una rica experiencia en cuanto a maniobras militares, participó en el rescate de Wenchuan y en los vuelos para evitar las lluvias durante los Juegos Olímpicos Beijing 2008. Después de muchos años de práctica, ella fue elegida para ser la única mujer astronauta en la misión de la Shenzhou-10. Además, se trata de la primera profesora que da una clase desde el espacio.

Zhang Xiaoguang, de 47 años, pertenece a la primera generación de astronautas, junto con Yang Liwei (el primer astronauta de China). Después de 15 años de espera pudo realizar su sueño. “Luego de todos estos años de logros, alegrías, dificultades y reveses, siento que cada éxito ha nacido de la contrariedad. Al igual que los triunfos, las derrotas también forman parte de la vida y superarlas nos da una vida completa”, comentó. Esta vez, Zhang fue asistente de Nie y se encargó de colaborar con el astronauta comandante en la conducción de la nave y en el acoplamiento manual.

13 de junio de 2013. Los astronautas de la Shenzhou-10 en el Tiangong-1.

La misión espacial

La Shenzhou-10 es considerada un sistema de trayecto aplicable para el transporte de astronautas y suministros a los módulos orbitales. A las 13:18 horas del 13 de junio, la Shenzhou-10 cumplió con éxito su acoplamiento automático al módulo espacial Tiangong-1. Se trata del quinto acoplamiento realizado entre las naves Shenzhou y el Tiangong-1, después de que este fuera lanzado en septiembre de 2011. Los tres astronautas ingresaron en el Tiangong-1 para realizar una serie de experimentos científicos y técnicos.

El día 14, luego de concluir el mantenimiento del Tiangong-1, los tres astronautas comenzaron a cambiar el material decorativo interior. Se pusieron el uniforme azul de trabajo y, con la ayuda de los técnicos en la Tierra, cambiaron las materias blandas entarimadas en el suelo por entablado duro. Se dice que este tipo de entablado ayuda a la estabilidad de los cuerpos de los astronautas en un ambiente de ingravidez; por ello, favorece la vida en el espacio y, a su vez, les proporciona a los astro-nautas una valiosa experiencia en el mantenimiento de una nave espacial.

Además de las misiones ya mencionadas, los astronautas ofrecieron la primera clase espacial de China, el 20 de junio. Wang Yaping fue la profesora, mientras que Nie Haisheng la ayudó y Zhang Xiaoguang hizo de camarógrafo. Entre los más de 330 estudiantes que participaron en la clase, había jóvenes de familias de trabajadores migrantes, de minorías étnicas, de las regiones administrativas especiales de Hong Kong y Macao, y de la isla de Taiwan. A las 10:11 de la mañana comenzó la clase. Durante unos 40 minutos, se habló del movimiento y la tensión superficial de los líquidos en un entorno de microgravedad, lo que ayudó a los estudiantes a comprender los conceptos de peso y masa, y las leyes de Newton.

Al día siguiente, gracias a la estrecha colaboración de Zhang y Wang, Nie Haisheng cumplió exitosamente con el acoplamiento manual.

La vida en el espacio

26 de junio de 2013. Luego del exitoso aterrizaje en una pradera de la región autónoma de Mongolia Interior. Fotos de CFP

Si bien el agua potable y el arroz frito cósmicos no suscitaron sorpresa como comida de los astronautas, lo que sí captó la atención de todos fue el zongzi, una empanada tradicional china de arroz glutinoso envuelto en hojas de bambú.

El día siguiente al lanzamiento de la Shenzhou-10 coincidió con la celebración del Festival del Bote del Dragón, por lo que los tres astronautas disfrutaron del zongzi, que había sido envasado al vacío, y de un helado con sabor a leche.

Los astronautas experimentaron una plácida vida en el espacio, lo que incluyó, por ejemplo, la práctica del taiji, entre otros pasatiempos.

El 24 de junio, el secretario general del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) y actual presidente de China, Xi Jinping, se comunicó con la tripulación de la Shenzhou-10 y en nombre del Comité Central del PCCh, el Consejo de Estado, la Comisión Militar Central y todo el pueblo chino les transmitió sus mejores y más sinceros deseos.

Un regreso exitoso

La cápsula de regreso de la Shenzhou-10 aterrizó sin problemas en una pradera de la región autónoma de Mongolia Interior, en el norte de China, alrededor de las 8:07 de la mañana del 26 de junio. Los tres astronautas se hallaban en buenas condiciones físicas, lo que corroboraba el exitoso viaje espacial de 15 días.

Desde que puso en marcha su proyecto espacial tripulado en 1992, China ha logrado, gracias a su incesante empeño y a la superación de numerosas dificultades, obtener más de 900 patentes, que constituyen una garantía tecnológica para los próximos estudios en navegación espacial. La última fase del proyecto espacial tripulado es la construcción de una estación espacial permanente, para que tanto los astronautas, como los científicos puedan realizar pruebas espaciales, lo que sentará una sólida base para el aprovechamiento pacífico y el desarrollo de los recursos espaciales de nuestro país. Sin duda alguna, el éxito de la Shenzhou-10 es un paso adelante hacia el cumplimiento de ese sueño.

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